"Practicar mindfulness no cambia lo que pasa a tu alrededor, pero cambia radicalmente cómo te relacionas con lo que te pasa."
"Practicar mindfulness no cambia lo que pasa a tu alrededor, pero cambia radicalmente cómo te relacionas con lo que te pasa."
Si te soy honesta, yo también estuve en el lado del escepticismo. Antes de empezar a practicar mindfulness, tenía muchísimos miedos y prejuicios.
Llegué a pensar que al meditar iba a ver espíritus, o que me iba a convertir de la noche a la mañana en un yogui o en un hippie hablando todo el día de "amor y paz". Definitivamente, sentía que eso no encajaba conmigo.
Sin embargo, el dolor de vivir en estrés crónico, con irritabilidad, con trastorno del sueño me tenían al límite de mis fuerzas.
Vivir así dolía demasiado. La necesidad de dejar de sobrevivir y empezar a vivir fue más grande que mis prejuicios, y así fue como decidí abrir la mente.
Comencé a explorar el mindfulness, integrándolo junto a otros hábitos de higiene electromagnética como cambios en mi alimentación, tomar el sol, practicar el grounding, realizar ejercicio físico, métodos de desintoxicación etc.
Lo que descubrí no tuvo nada de esotérico, pero cambió mi realidad por completo. Poco a poco, comencé a experimentar:
Una paz y claridad mental que hacía años no sentía.
Paciencia real: De repente, era capaz de gestionar las rabietas de mi niña desde la calma, sin perder los nervios.
Resiliencia: Aprendí a aceptar lo que pasaba a mi alrededor sin dejar que el caos externo me arrastrara o me afectara emocionalmente sin perder mi dicimplina.
Comencé a experimentar una armonía y una fortaleza mental únicas.
"Ayudar a personas como tú a transformarse en una versión capaz de defusionarse de sus pensamientos y emociones, para tomar decisiones conscientes desde su verdadero yo. "